Hay ciertas características de la cultura China que necesitamos conocer para poder hacer negocios de forma satisfactoria. Si no conocemos bien la cultura, el idioma o la forma en la que se relacionan los Chinos, es probable que nuestros negocios acaben fallando por algún lado. En EspañaChina.es trabajamos a diario para eliminar esas barreras a la hora de vender un inmueble.

Una de las cosas que más influyen en la cultura china, y por tanto con los negocios con china, es el Confucianismo. Ésta fue la doctrina oficial de China durante 2000 años, desde la dinastía Han (202 a.C.-220) hasta la caída de la dinastía Qing en 1911.

El Confucianismo legitima el sistema y asegura estabilidad, por lo que en China no hay polémicas ideológicas tan características en occidente. Sin embargo, esto también influye en el pensamiento Chino: frena la innovación que se da en Europa a partir del Renacimiento y no resuelve los conflictos de forma escrita, con juicios y denuncias, como en el estado Occidental. Por eso los contratos o compromisos escritos no tienen el mismo peso entre los occidentales y los chinos. Además, debido al rechazo de los letrados por los altos cargos económicos, los chinos tienden a hacer negocios con sus familias, redes que funcionan como circuitos por los que circula el capital.

Por otro lado, la cultura y el lenguaje afectan a la forma en que hacemos negocios en China, ya que esta civilización china se ha desarrollado de forma independiente a nuestra civilización. Nuestras trayectorias históricas, nuestras referencias, nuestras realidades socio-políticas son diferentes y, por lo tanto, todo lo que pudiera parecer idénticos en las culturas de Europa y China resulta ser muy diferente cuando lo analizamos más profundamente.

Por tanto, la importancia del conocimiento de China, su historia y la forma en las que se relacionan es básica para hacer negocios.

Hay muchos conceptos de lengua y cultura china que son diferentes de la forma en que los conocemos en Occidente. Por eso, cuando los líderes en un negocio entre China y EU se reúnen, la mayoría de las veces están hablando dcon sus propios conceptos, lo que provoca muchas contradicciones y malentendidos.

En resumen, la inversión en el extranjero, la construcción de fábricas e infraestructuras es la parte más fácil para conectar China con UE, pero es con la compra de piezas “concretas”, pequeñas, donde radica la dificultad, donde el lenguaje y su semántica juegan un papel muy importante en las negociaciones.

 

Agradecimientos a IBMHCORP.

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